LA CONFIANZA

Otra competencia base para la comunicación

 

 

Nuestra capacidad para intervenir en el mundo y en las personas que nos rodean depende en una gran medida de la confianza que tengamos en nosotros mismos y en las personas que nos rodean. Por lo tanto, la capacidad que tengamos para generar un contexto de confianza en nuestro entorno va a ser determinante para la salud y tipología de relaciones que queramos mantener en nuestra vida familiar, personal y profesional.

 

 

“Creer en ti mismo no garantiza el éxito, pero no hacerlo sí garantiza el fracaso”         Albert Bandura

 

 

La confianza es una conversación que nos predispone para un tipo de acciones y no para otras. Cuando nos sentimos confiados se abre un mundo de posibilidades ante nosotros, mientras que cuando desconfiamos, nuestras conversaciones se vuelven suspicaces y temerosas. La desconfianza nos sitúa en el miedo. Por lo tanto, no cabe duda que esta (la capacidad para generar contextos de confianza) será de nuevo una competencia clave de liderazgo.

 

 

“El miedo llamó a la puerta, salió la confianza y cuando abrió ya no había nadie.”             Anónimo

 

 

Tres son los pilares o juicios que alimentan la confianza:

 


 

SINCERIDAD:

Depositamos nuestra confianza en el otro en tanto en cuanto creemos que es sincero.

Cuidado que en ocasiones podemos ser nosotros mismos los causantes de que se nos mienta, en función de nuestra actitud o reacción frente a los errores que otros cometen, estos pueden llegar a sentir miedo a nuestras reacciones y aprender mentirnos para evitarlas.

 

 

“La sinceridad no es decir todo lo que piensas, sino sentir todo lo que dices”

Rick Godwin

 

 

 

“Para depositar su confianza en sus líderes, las personas necesitan pruebas de su competencia. Tienen que sentir que sus líderes merecen su confianza en virtud de su carácter y competencia profesional”

Warren Bennis

 

 

 

COMPETENCIA:

Confiamos en el otro en aquello en que le creemos que es competente para cumplir con lo que se ha comprometido. La falta de competencia tiene solución a través del aprendizaje.


 

CREDIBILIDAD:

Confiamos en la medida en que las experiencias previas nos confirman y dan fe de nuestro juicio de credibilidad. Cuando juzgamos a una persona creíble, todo cuando haga erróneamente seremos capaces de justificarlo, mientras que, si consideramos a alguien de dudosa credibilidad, todo cuanto haga nos podrá parecer torpe e inadecuado.


 

“Eres lo que haces y lo que piensas Las dos cosas, y si no son compatibles, no eres creíble”

Walter Riso

 

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